sábado, 12 de noviembre de 2005

Imperialismos

Llevo un par de semanas mirando el pronóstico del tiempo de vez en cuando, a ver cuándo pasamos aquí la barrera psicológica de los 0 grados ("ni frío ni calor"). Ya estaba haciendo más y más frío últimamente (aunque alegra bastante el soleado cielo sin nubes) y ayer por la noche he visto en una tienda que la temperatura era de 28º. Después de unos segundos de desconcierto (la línea del "menos" no funciona, o es una tienda de estufas, o mide la temperatura en distintos lugares del mundo, como los relojes de los bancos) he caído en que eran grados Fahrenheit. Había pasado la barrera, que equivale a 32ºF, sin darme cuenta, y no he podido hacer todo tipo de poesía y prosa acerca de ese hecho tan relevante. Así que para compensaros por la digresión filosófica que os habéis perdido, os cuento algo que me pasó con Randy el otro día en relación con esta cosa tan buena para la mente que es tener dos sistemas de medida.

Estaba tocando el piano en su casa, y sube del sótano con cara preocupada. Se acerca a mí y me dice que siente bastante calor. Siendo una mujer mayor, puede ser cualquier cosa, pero ella ya ido a por el termómetro. Me pregunta "¿qué temperatura es la normal?" Le digo que, si no me equivoco, unos 36 y algo. Ella me dice que según el termómetro tiene 34, así que no pasa nada, está bastante cerca... como le comento que dos grados y medio no es poco (si hubieran sido de más habría sido algo serio), le sugiero mirar en internet cuál es la temperatura normal. Pero para ella eso es todo un esfuerzo, y recuerda en ese momento que lo normal son 98.6 grados Fahrenheit. De algún recóndito rincón en mi cabeza de repente salen los números "0ºC=32ºF y 100ºC=212ºF". Así que tendré que hacer una resta y luego una regla de tres...

Le pongo la mano en la frente a Randy, le digo "pues a mí me parece que estás bien", nos encogemos de hombros, y vuelvo a tocar el piano mientras ella va a hacer su cena.

Qué voy a hacer yo, que los científicos americanos no hayan intentado ya...

2 comentarios:

... y Omar dijo...

xD

Tremendo el momento "nos encogemos de hombros" ;)

Un saludete, frio pero no tanto, y con escalas de medida normales (pero no euros :( )

... y Anónimo dijo...

ese comentario es mas criptico que
un libro de Umberto Eco en japones...