miércoles, 27 de abril de 2005

El emigrante

Bueno, una semana con no muchas cosas que contar. Quizas la mas interesante es la chica con la que voy a hablar frances a cambio de que ella hable espanyol (por motivos tecnicos, este mensaje no contiene tildes ni ninguna de esas otras cosas que no se pueden escribir con un teclado americano, por muy francofona que sea tu provincia). La conoci ayer porque se paso por mi despacho, muy maja, hoy hemos quedado a la hora de comer. Su castellano es infinitamente mejor que mi frances, asi que espero aprender mucho.

Por otra parte, ahora estoy mirando para conseguir un visado de trabajo, que necesito para cuando empiece el postdoc. Pensaba que arreglar los papeles aqui seria mejor que hacerlo a la vuelta (no se arreglan en la embajada en Madrid, hay que mandarlos a la embajada en Paris). El caso es que todo el mundo me decia que llamara a un numero de telefono (de esos con mensajes pregrabados), pero siempre es mejor hablar con alguien cara a cara. Asi que en internet encontre una direccion y me fui alli. La mujer del mostrador me dio un papel con un telefono y una direccion de una oficina de inmigracion. El telefono era el de siempre, y un argentino que esta aqui ya se ha tirado muchos minutos oyendo como comunica, asi que me fui a la oficina. Pues nada, cuando le digo al de recepcion, me indica una mesa... con tres telefonos, que nada mas descolgar marcan el numero de siempre (asi atienden al 99% de la gente alli). Asi que despues de solo diez minutos de colgar y descolgar (suertudo) me pongo a hablar con un tipo que ni sabia que tipo de visado se necesita para un postdoc.

El caso es que si me dijo que tenia que arreglar todo en mi pais, pero tambien me dio otra idea: extender mi estancia aqui (sin visa solo se puede estar tres meses). Asi que rellenare los documentos a ver se me puedo quedar uno o dos meses mas, luego mandare todo para pedir la visa desde aqui, y con suerte estara de vuelta en casa para cuando yo me vuelva.

Aparte de esto, ya me he chupado dos colas de medicos, de 60 y 90 minutos respectivamente, para al final tener que irme sin que me vieran (todos tranquilos, estoy mirandome la vieja lesion del tobillo, que molesta). Y eso que aqui voy pagando... por lo menos estas cosas no son muy caras, pero me cabrea mucho perder el tiempo asi. Ademas, todo para que luego me digan que tengo que dejar de bailar, los muy ilusos...

miércoles, 20 de abril de 2005

Un update rapido

Despues de una semana sin escribir, os pongo al dia de algunas cosas:


- Me he quedado sin wireless en el portatil asi que solo podre escribir muy de vez en cuando y sin mucho detalle, por lo menos durante una o dos semanas (por razones tecnicas este post no lleva tildes).

- El lunes me llamaron de la Universidad de Leon diciendome que me habia tocado una plaza de ayudante en una rifa (4 anyos, matematica aplicada). Tendria que incorporarme el 28 como muy tarde. Me he dado hasta el jueves para decidir. Detalles aparte, John acaba de llegar y decirme que si me puede confirmar la postdoc aqui. Asi que, como primicia primiciosa, hoy acabare de confirmar que me quedo. Mas detalles en un futuro post. (Actualizacion: acabo de aceptar la postdoc, lo siento por las ponferradinas).

- Ya tengo una cuenta de banco, un dentista, y otras cosas que me empiezan a hacer pensar que de verdad vivo en Montreal.

- La fiesta de cumple del viernes estuvo muy bien, gente muy maja, musica de baile casi todo el tiempo... solo hice fotos de las dos anfitrionas, ya las pondre algun dia para esos curiosos que tanto insisten.


Ea, ya os contare mas otro dia. Ademas ahora empieza a hacer buen tiempo asi que se acerca el momento de excursiones y cosas asi... Saludos!

miércoles, 13 de abril de 2005

Las recetas del tío David


HOY: CUMMIN SALMON


Ingredientes (una persona)
Dos filetes de salmón pequeños (o uno grande)
Aceite
Sal
Harina
Leche
Una cantidad indeterminada de "cummin" (ver más abajo)

Preparación

Ante todo, conviene tener todos los ingredientes a mano porque el "timing" es esencial. Lo primero es darle una vuelta en la sartén al salmón. Después se retira, y se hace la salsa: con el aceite que queda en la sartén, y con el fuego muy bajo, se echa la harina. Cuando está cogiendo un color marrón, hay que ponerle la leche mientras damos vueltas sin parar para que la harina no haga grumos. Después podemos echar agua si está quedando demasiado pastosa. A partir de ahí, cuando hemos superado ese momento crítico, echamos sal y "cummin" (poco de lo primero, bastante de lo segundo). Damos vueltas para uniformizar y ponemos otra vez el salmón hasta que esté bien hecho.


Lo que ocurrió en realidad

Estaba decidido a hacerme un pescado en salsa para cenar. El caso es que el salmón es, a mi gusto, el peor pescado para hacer en salsa, porque ya tiene mucho sabor de por sí. Pero es el UNICO que he podido encontrar cerca de casa (Montreal está a muchos km de la costa así que comer pescado es un lujo). Por otra parte, la elección de la especia, en este caso el "cummin", fue una cuestión puramente olfativa: en el especiero de casa hay montones de cosas, con etiquetas en inglés. Dado que me salté el curso de inglés culinario, simplemente cogí la que olía mejor (de probarlas ni hablar, claro). A día de hoy, sigo sin saber qué es.

Así que cogí todos los ingredientes y me puse a ello. Lo primero era partir la rodaja gorda de salmón en dos filetes, cosa que habría sido infinitamente más fácil si me hubiera acordado de sacar el salmón del congelador un rato antes. En fin, los "dos filetes" fueron al final "varios trozos pequeños de formas variadas" (creo que la próxima vez haré una receta de sushi). Después, intentando recordar cómo se hacía la salsa, acabé con una masa de harina marrón en la sartén que, a base de ingentes cantidades de agua y de mucho remover y aplastar con la espumadera, se acabó convirtiendo en una salsa no demasiado grumosa. La cantidad de "cummin" usada fue inmensa, porque era la única manera de compensar la tonelada de sal que eché sin querer.

Me temía lo peor, pero estaba dispuesto a comerme mi engendro (si te obligas a ti mismo a comer todo lo que cocines, tu cerebro reacciona y aprende más deprisa para la próxima vez). Sorprendentemente, ¡estaba bueno! Así que os animo a que sigáis mi receta (obviamente elegid los ingredientes de acuerdo al idioma y al país que mejor os venga, o lo que os obliguen las circunstancias).

El próximo día intentaré usar el horno. Que Dios me coja confesado.

lunes, 11 de abril de 2005

La primera tortilla

CANADIAN FACTS: ¿Cuál es el único país del mundo que ha conseguido atacar (y destruir en gran medida) la capital de ese "grandioso" imperio que es Estados Unidos? Bueno, por aquel entonces todavía eran británicos, pero sí, los comedidos y diplomáticos canadienses bajaron a Washington D. C. en Agosto de 1814 y quemaron la ciudad, incluída la casa del presidente (que estaba fuera de la ciudad entonces).


Sí, me hice una tortilla (¡francesa!) en casa el otro día, la primera vez que cocino aquí. Gwen me dijo que eso no era una tortilla, no porque me saliera mal, sino porque se esperaba una de esas tortillas de 5cm de grosor de las que ha oído hablar. El caso es que se ha ido de viaje hasta el lunes que viene así que aprovecharé para cocinar un poco. A ver si encuentro aceite, que aquí usan mantequilla y no creo estar perdiendo peso precisamente...

En cuanto al finde, no me puedo quejar. Empezando el jueves, como siempre (práctica de salsa), volví a encontrarme a dos chicas que van a otra clase, y me invitaron al cumpleaños de una de ellas el viernes que viene. Supongo que será una de esas fiestas a las que invitas a todo el que te encuentras por la calle, pero mejor para mí. El viernes al final no fui a la fiesta latina que había visto anunciada, porque me llamaron para ir a clase de salsa en el garito de siempre (un nivel más bajo donde faltan chicos) así que ya puestos me quedé bailando salsa. A cambio, fui el sábado al sitio ese, típico sitio ruidoso con música muy alta, aunque latina. Supongo que si no hubiera ido solo y hubiera estado tan cansado me lo habría pasado bien. El domingo un cambio completo: ¡tango! Me apunté a un curso después de bailar con una profesora (empiezo mañana) y también me ofrecí a ir a niveles más bajos si necesitan chicos. Pura amabilidad por mi parte. Por cierto, me dijeron que los miércoles por la noche hay una pareja de españoles que van a bailar, y uno de ellos trabaja investigando en una universidad de aquí (no en la mía). A ver si me acerco.

No todo ha sido bailar, también hubo cine: "Hitch", la de Will Smith, nada impredecible pero muy divertida. Y, aprovechando los días sin nubes que estamos teniendo (sólo un poco de frío), me he dado algún que otro paseo. A ver si la próxima vez no me dejo la cámara en casa, aunque tampoco había para mucho.

Y trabajar el finde también, fui a casa de John el sábado por la mañana, le estoy echando una mano con un capítulo de un libro que hay que pasar a Tex (básicamente, docenas de páginas con datos que hay que organizar para que ocupen poco). Hablamos un poco del futuro, básicamente, hay muchas posibilidades de que me den la postdoc por 2 ó 3 años, pero hasta dentro de un mes no hay nada más que decir. Por ahora, escribir lo que ya tenemos hecho (aunque estoy rehaciendo los cálculos) y a ver si cuando vuelva hago matemáticas de verdad, que lo del ordenador ya cansa. Veremos qué tal se me da, que llevo mucho así... Es casi empezar de cero, pero no tengo nada mejor que hacer y me apetece arriesgarme.

También he puesto ya un par de carteles ofreciendo un intercambio francés-español, a ver si pica alguien. Si no, están las chicas de clase de baile... bueno, a ver si ahora que empieza el buen tiempo salgo por ahí y tengo más cosas que contar. De hecho el próximo día espero tener algo que decir sobre el YMCA (ya os enteraréis, os dejo con un poco de suspense). ¿Que no sabéis qué es el YMCA? ¡Si la canción lo dice bien claro!

martes, 5 de abril de 2005

Más de lo mismo

Pues qué queréis que os diga, me alegro mucho de saber que de hecho hay gente que lee esta página, claro, pero eso es presión añadida para el que escribe, porque sólo hay una pequeña cantidad de cosas interesantes que contar... y cuando llegue el momento de contar las verdaderamente interesantes, diré que soy un caballero y me saltaré todos los detalles. No es que lo sea, es que irán por email destinados a personas muy concretas con el doble objetivo de dar envidia y crear alegría por el bien común. Creo que muchos ya sabéis que mi punto de vista es el mismo que tenía cuando jugaba con los demás niños en el patio del cole: "Por mí y por todos mis compañeros, pero por mí primero".

Pues puestos a contar algo que no sea el típico "he ido a bailar varias veces este finde pasado", ayer fui a cambiar dinero. No euros por dólares (NOTA: sí, aquí hay dólares, pero canadienses, que valen 2/3 de euro). No, dólares por dólares, porque aquí los billetes de 100 no te los cogen en casi ningún sitio por las muchas falsificaciones que hay. Pues bien, fui a un banco donde me dijeron que no manejaban efectivo (a mí me recuerda al chiste de "vaya mierda de adivino"). Me aconsejaron acercarme a alguna oficina de cambio donde me lo cambiarían de buena gana. Bueno, aquí en la calle principal del "downtown", que me pilla muy cerca, hay montones, así que fui a la más cercana. La tipa que estaba allí me cambiaba los 300 dólares por billetes más pequeños, pero ¡me cobraba 2 dólares! Según ella, porque el banco se los cobraba a ella. En fin, digo que si porque estaba harto ya, pero cuando me da el dinero... le pido un recibo. Me dice que no me da uno por cambiar dólares a dólares, pero le digo que no tiene mucho sentido que precisamente por eso me cobre, ¿no? Total, me dice que si quiero me lo devuelve ("of course!") así que me voy de semejante nido de sanguijuelas a otro banco donde sí me lo cambian y gratis (aunque después de 25 minutos de cola).

Ea, que no se diga que todo es bueno en la tierra del sirope de arce...

EL RINCÓN CULTURAL DE DAVID: Fui a ver Sin City, una película basada en las novelas de Frank Miller, cine policíaco-mafioso muy violento (es de Robert Rodríguez) pero que ha capturado perfectamente el espíritu de los libros. Si no os disgusta la violencia gratuita (eh, que los malos se lo merecían) pues vale mucho la pena verla.

En fin, a ver si otro día hago algo más cultural que ir al cine.

PD: A ver si me firmáis los posts, que luego no sé con quién meterme privadamente por email...