martes, 5 de septiembre de 2006

De vuelta en Madrid

Ea, ayer llegué a casa de Santander. De hecho, llegué ANTES de lo previsto, ¡gracias a Iberia! Sí, no lo he soñado, pasó de verdad: parece que se había averiado mi avión, el de las 11:45, así que me pusieron en un hueco que tenían en el de las 11:15 (en realidad no hay avión a las 11:15, hay uno a las 08:00 con tres horas de retraso).

Ha sido toda una experiencia lo de irse a Castro, ha habido nostalgia por los tiempos pasados, nostalgia por mi casa que está muy lejos, mucha diversión, algo de soledad, mucha resolución para arreglar cosas cuando vuelva.

Y ahora, a disfrutar lo que me queda, empezando por tres días de ver a mis amigos en Madrid, a ver si consigo cuadrarlos a todos.

jueves, 31 de agosto de 2006

En Castro Urdiales

Después de un día completito ayer en Santander, con mucho sol y todo, hoy he llegado a Castro Urdiales después de comer. He venido al sitio del congreso, donde no quedaba mucho por hacer ya, y dentro de un rato iremos a cenar unos cuantos. Ahora tengo a Álvar aquí sentado a mi lado, por supuesto no se imagina que estoy escribiendo sobre él. Después serán tres días tranquilos, iré a muchas charlas si puedo para ver qué hace otra gente e inspirarme, porque últimamente me he dado bastante cuenta de que este año en Montreal lo he desperdiciado bastante, científicamente hablando.

Lástima que no me funcione la conexión, no puedo poner fotos, más adelante.

martes, 29 de agosto de 2006

Menos suspense, pero hay

Estaba yo aquí tirado en el sofá perdiendo mi tiempo de vacaciones por un inmenso ataque de vaguitis, y me ha dicho Rana que ya ha llegado mi permiso de trabajo. Ahora hace falta que me llegue para llevarlo conmigo en el viaje, me lo mandará por correo urgente o parecido; hay más de diez días para que llegue, y ella se queda con una copia que me mandará por fax por si acaso; aunque como han mandado el permiso directamente, que es el documento oficial, no me vale con una copia. Estaré nervioso hasta que llegue.

Mientras tanto me voy a Santander mañana, y desde allí a Castro Urdiales, para volver el lunes. Es para un congreso, supongo que será una mezcla de conocer gente, ir a charlas, y aburrirme. Espero que llueva un poco menos de lo habitual.

viernes, 25 de agosto de 2006

En el ICM

Hoy he ido al International Congress of Mathematicians 2006, un congreso muy importante que tocaba precisamente en Madrid este verano. No me he apuntado (mi producción científica deja bastante que desear últimamente, no tenía nada con lo que contribuir) pero me he pasado hoy porque mi jefe daba una charla, así le veía y a ver también si contaba algo interesante. Así que me he recorrido Madrid de una punta a otra (magnífica idea la de tener 6 líneas de metro en obras, de las 12 que hay).

Aparte de la charla de mi jefe, he visto a compañeros y amigos de Santander, de Madrid, incluso a dos personas a las que conocí en mi época de instituto, hace unos trece años: Gonzalo, un uruguayo al que me encontré en Montreal y de nuevo aquí, y Antonio, un sevillano al que también conocí por entonces en la olimpiada de matemáticas. Ha estado genial.

También me ha dado un libro mi amiga Merche, antigua profesora mía del instituto, sobre un profesor de la Complutense de Madrid que murió hace pocos años, y que dejó un gran legado en enseñanza de las matemáticas a todos los niveles. Yo le tuve de profesor en la carrera, no me impresionó como profesor, y no me parecía uy cercano, aunque evidentemente no le conocí bien, porque muchísima gente opinaba lo contrario. He venido leyendo el libro en el metro y resulta muy inspirador, creo que volveré a leer sus libros de matemáticas divulgativas, eran muy sencillos y estimulantes al mismo tiempo; siempre puede uno recuperar cosas de antes y probar, ahora que voy a tener alumnos. Ya os contaré algún día las teorías que he ido leyendo acerca del aprendizaje de las matemáticas y su relación con el funcionamiento del cerebro. Cuando vuelva de vacaciones, ¡claro!

miércoles, 23 de agosto de 2006

Mal empezamos

Ya estoy en España, llevo desde el domingo, pero no he escrito antes porque se me juntaron las ganas de descansar y hacer el vago, con una gastroenteritis que ha llevado por la calle de la amargura los últimos dos días. A partir de hoy empezaré a ver a mis amigos y tal, el viernes iré al congreso internacional de matemáticas que se está celebrando en Madrid para ver a mi jefe (si me dejan entrar), y el finde siguiente me iré a Santander. Poco más por ahora...